El alcalde ha descubierto hoy una placa conmemorativa en un acto con los responsables de la congregación y del colegio San Vicente de Paúl, en el que también ha participado la concejala Inmaculada Medina

El Ayuntamiento ultima los trámites para dedicar una calle al padre Emilio Molina Ríos, director del colegio durante muchos años y gran impulsor del deporte entre los jóvenes del barrio como forma de adquirir valores importantes para la vida

Las Palmas de Gran Canaria, miércoles 27 de septiembre de 2017.-

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, ha trasladado hoy el agradecimiento del Ayuntamiento y del conjunto de la ciudad a la Congregación de los Padres Paúles y a la comunidad educativa de San Vicente de Paúl por la labor social y educativa que han llevado a cabo en Lomo Apolinario durante los 100 años que llevan en el barrio.

Los Padres Paúles están celebrado a lo largo de 2016 y 2017 este centenario con diversos actos y hoy el alcalde, acompañado por los responsables de la congregación y del colegio San Vicente de Paúl, además de la concejala de Fomento, Servicios Públicos y Carnaval, Inmaculada Medina, ha descubierto una placa en un monolito instalado con motivo de este aniversario junto al Centro Cívico Lomo Apolinario.

“Durante este siglo, los Padres Paúles han realizado una importante labor pastoral, educativa y social en el barrio y el conjunto de la ciudad, y con su esfuerzo han contribuido a mejorar las oportunidades y la calidad de vida de muchos vecinos de esta zona de la ciudad, que durante décadas, y ahora también, han encontrado en esta Congregación una mano amiga para poder mejorar su formación y sus perspectivas”, destaca el alcalde.

Precisamente, su llegada a Lomo Apolinario se produce a petición de la mujer que da nombre al barrio, Pino Apolinario Placeres, que encargó a los Padres Paúles dar formación y atención pastoral a los trabajadores de su finca y a sus hijos, siendo el origen del colegio San Vicente de Paúl.

Durante el acto, y durante todo este año de celebraciones, se ha querido dar especial valor a la labor de Emilio Molina Ríos, que fue director del colegio San Vicente de Paúl desde 1973 e impulsó actividades vinculadas al sacerdocio, la docencia y al deporte escolar.

“Uno de sus principales objetivos siempre fue fomentar el deporte entre la juventud del barrio”, subraya el alcalde, que recuerda que el deporte es una de las grandes señas de identidad del colegio San Vicente de Paúl, que cada año celebra unas olimpiadas, de las que este año se ha vivido su vigésima edición.

El Padre Molina, que actualmente está jubilado, ejercía como entrenador de fútbol en distintas categorías, organizó una pequeña escuela de tenis, en las que él mismo impartía las clases teóricas y prácticas y otra de ajedrez. También promovió equipos de baloncesto y balonmano en el ámbito escolar, clases de kárate y taekwondo, y colaboró muy activamente con el Club de Fútbol Padres Paúles, cediendo de manera gratuita las instalaciones deportivas y campos de futbol del colegio

Para destacar esta gran labor, el Ayuntamiento está ultimando los trámites para cambiar de denominación un tramo de la calle Paraná, que pasará a llamarse calle Padre Molina. Este cambio ya tiene el visto bueno del Consejo Municipal de Cultura y la renominación está pendiente de ser aprobada por la Junta de Gobierno de la ciudad.

“El Ayuntamiento se quiere sumar de esta forma al homenaje y agradecimiento de la Congregación de San Vicente de Paúl, la comunidad educativa y los vecinos del barrio Lomo Apolinario al Padre Molina por su incansable labor como sacerdote, deportista y docente, por su trabajo por captar la atención de los niños y jóvenes e inculcarles los valores personales así como la ética de las disciplinas deportivas”, afirmó el alcalde.