El motor no es la innovación, el motor son las personas y sus metas que a la luz de Cristo. Hoy hemos puesto todo nuestro trabajo en la celebración de la Eucaristía, hemos compartido juntos la comida y hemos tenido un ratito de formación. Está próximo ya el final de curso, un merecido descanso para retomar nuevos objetivos y nuevas metas.