Guaya,la mamá de Laura nos explica que significa trabajar en una gasolinera. Aprenden vocabulario nuevo como surtidor, coches eléctricos,  túnel de lavado…Sienten curiosidad por saber que hay que hacer cuando un coche se queda sin  gasolina.

Ruyman,  el papá de Lizeth es amarrador en el muelle. Ven fotos de si labor para proteger el mar en caso de derrames de petróleo y cómo se actuó con el barco incendiado, cerca de nuestras costas.  Los niños aprenden a hacer nudos marineros. Algunos parecen grandes expertos.

Javier, el papá de Daniela nos enseñó su labor como profesional de Telecomunicaciones.  Vino acompañado de una antena y un receptor de señal, los chicos se quedan perplejos al ver como cambia la señal al mover la antena.

Mireia, la mamá de Adriana trabaja en una empresa familiar de transporte en el aeropuerto. Los niños pesan paquetes reales,  rellenan el albarán y los transportan en la carretilla. Cada niño es pesado y medido y escoge un lugar al que quieren ser enviados,  sorprenden los destinos y vemos con qué poco son felices nuestros pequeños.

Después de un mes lleno de ilusiones y experiencias nuevas, sólo puedo valorar la actividad como positiva tanto para el alumnado cómo para mi cómo docente y me atrevo a decir que también para las familias. Los niños no sólo aprenden conocimientos, dan valor e importancia a todos los trabajos, refuerzan su autoestima, superan miedos… Mil gracias a las familias por su participación, son una parte primordial de la educación y sin ellos este trabajo no hubiese podido ser. Gracias por hacerlo con tanto cariño y por confiar en mi.